1. Un poquito de tequila con sal para estimular la espina dorsal

    Sí amigos, el tequila se está convirtiendo en un buen amigo, o en un mal amigo (según como se miré) pero desde luego es uno de estos amigos que no hace más que crearte situaciones bizarras. 

    Ayer fue una de esas noches de “una y pa’casa que hoy no he dormido ná y estoy mu cansá”, que acabó en fiestarracapater y cartera vacía. Entre tanto, me dediqué a hacer amigüitos, en uno de esos pedos sociales-chapas que me dan de vez en cuando, y entre mucho jijijaja, acabé enrrollandome con un colega de esos de tensiónsexualnoresuelta que todos tenemos.Y a mi, que a veces se me cruza el cable,se me ocurrió proponerle un trío a una colega que andaba por ahí, así, sin calentamiento previo. No es que hacer un trío sea nada del otro mundo, pero yo siempre he sido de “tríos no, que a mi me gusta que me hagan caso to’lrato”, y ya veis, no sólo estaba aceptando, sino que lo estaba proponiendo. Me parece que me estaba viendo desde fuera. Y es que como eramos pocos, le propusimos un cuarteto a otro amigo suyo también, que sino se quedaba colgado. Si es que hay que ser solidario también en el sexo, que aquí la gente va a lo suyo. Al final el tío se fue a casa (creo que un poco asustado y agobiado) pero la intención es lo que cuenta. 

    La cosa es que mi pedo era social, muuuuuuuuy social, así que después de la propuesta, me dediqué a tener una de estas conversaciones profundas con otro tío que pululaba por ahí y no conocía de nada. Entre tanto el resto del “trío” me esperaba un poco flipado por mi repentino desinterés, y ya hacía las 7 me pusieron el ultimatum de “o te vienes ya o nos vamos sin tí”, así que deje la conversación a medias y empezamos a andar. Pero claro, era una movida, porque ¿a donde?: Yo de vuelta a casa de los papis, él sin independizar, y la casa de ella estaba a tomar por culo. Pffffffffffffffffffffff. Me empezó a dar la pereza. Vuelve tú al días siguiente haciendo el paseo de la vergüenza con las pintas del día anterior. Y ya era de día. Y los basureros nos rodeaban. PFFFFFFFFFFFFFFFFFF.

    Así que nada, decidí que me iba a casa, él decidió acompañarme y ella se encontró a otro  colega con el que se fue a desayunar. Trío fail y fin de la historia. Y encima entre que al final no follamos, y me acompañó hasta casa, todo quedo muy puber. Ces´t la vie.

    Cascabel